24 de Febrero, 2008
Los hijos de (1983-1995)
LA GENERACION DE LA LLAVE Y LA
MOCHILA GENERACION DE PLUTON/ESCORPIO
Los hijos de (1983-1995)
Por Ismael Gil www.ismaelgil.com www.cyklos.net
Plutón es el planeta que más define a las generaciones y a los
mitos que las vertebran. Se ha definido a Plutón como la octava superior de
Marte, pero con un modus operandi sensiblemente diferente: Plutón actúa de forma
interna, intensa, envolvente, lenta, premeditada e irreversible. Seguramente se
parece a Marte por los devastadores resultados de sus acciones mas que por la
forma de conseguirlos. En cualquier caso, Plutón parece que siempre golpea ahí
donde más duele o, desde un punto de vista global, donde las situaciones y
contextos han llegado a un punto crítico que exige una revisión radical previa a
una mejora posterior. Una de las funciones de Plutón es destruir de forma masiva
y silenciosa para volver a crear desde una nueva óptica adaptada a la nueva
realidad vigente. En todo este proceso el individuo no es más que una parte del
engranaje.
Sabemos que los efectos y mitos de Plutón, como los de cualquier otro
planeta, se pueden vivir en activo o en pasivo, según la identificación,
valorización y posicionamiento del individuo respecto a los mitos de su
generación; es decir, se puede ser propulsor y activador de sus valores y/o
víctima de los mismos. Plutón siempre golpea cuando no se captan las necesidades
del tiempo social. La propia atemporalidad de Plutón, le convierte siempre en
rescatador de valores del pasado que, una vez actualizados en el tiempo,
colaboran a estructurar la nueva realidad social bajo un prisma renovado.
La casa donde se halle es la que expresará preferentemente dónde se
vivencia el mito y la angustia vital generalizada. En los signos cardinales
suele expresarse de forma compulsiva o agresiva; en los fijos, de un modo más
tenso, visceral (signos animales), unidireccional y desgastante y, en los
mutable, un poco de todo pero, en cualquier caso, de forma menos impactante.
GENERACION DE PLUTON/ESCORPIO (1983-1995) He
designado a esta generación con el apelativo cariñoso de "la llave y la mochila"
porque entiendo que es una generación que siempre va cargada con una mochila,
por uno u otro motivo, y la mayoría están obligados a portar su propia llave,
básicamente porque cuando llegan a su casa no hay nadie y deben estar solos
hasta que aparezca uno de sus padres. La mochila se ha convertido en un apéndice
de los chicos y en símbolo que identifica a esta generación. Por una parte, de
lunes a viernes, deben llevarla extremadamente cargada de libros para ir al
colegio, y los fines de semana muchos deben utilizarla para meter parte de su
ropa y algún efecto personal para ir, a casa de papá o de mamá, según toque ese
fin de semana. En fin, dos atributos, la saturnina mochila y la ariana llave,
que son referencia fundamental para conocer los mecanismos internos de esta
generación que está creciendo bajo consignas de esfuerzo (Marte) y de sacrificio
(Saturno) en detrimento de su tiempo libre que es prácticamente inexistente.
Se trata de los niños que han nacido en la generación de los 90. Hijos
de la generación de los años 60 (Plutón/Virgo) y nietos de la generación de
Plutón/Cáncer. Sus abuelos vivieron un tiempo social agitado, con guerras y
migraciones incluidas. Muchos tuvieron que abandonar su tierra y su hogar
(Cáncer) y emigrar a otros lugares a trabajar partiendo de 0. Experimentaron la
fragmentación del clan familiar (símbolo canceriano) y tuvieron que ajustarse al
modus vivendi de las grandes ciudades para ellos totalmente desconocido. Sus
padres, que encontraron muchas cosas hechas, pertenecen a una generación poco
contestaria, rígida y reprimida. Son los creadores e impulsores del ecologismo y
la cultura light, en la creencia de que todo exceso siempre es dañino. Se ocupan
básicamente por obtener una seguridad laboral y material y tenerlo todo
controlado para que no aparezcan contratiempos. Precisamente, esta
generación de Plutón en Virgo es la que ha propiciado el descenso de la
natalidad porque sus hijos siempre son fruto de la premeditación y resultado del
cuentagotas virginiano (1,1 de media nacional), aunque también es justo decir
que, como padres, son los que más estudian, analizan e investigan las reacciones
de su prole. A estos padres les preocupa todo pero, prioritariamente, los gastos
que genera la educación y el estar a la altura de la consignas de "calidad de
vida" que nuestra sociedad impone. Como la generación de Plutón en Virgo
prioriza el trabajo por encima de otras expectativas, es obvio que ambos
miembros de la pareja, usualmente de la misma generación, trabajen (Virgo al
cuadrado) y estén obligados a programar en exceso la jornada del niño.
Consecuentemente, los niños se convierten en tributarios y víctimas de esta
coyuntura que les niega una dedicación más personalizada. Son niños
muy ocupados en hacer actividades (música, gimnasia, informática, inglés) y con
poco tiempo para jugar o estar sin hacer nada. Nunca los niños han estado tan
disciplinados como ahora, y para postre les alargan la etapa escolar y. Antes,
los niños, es decir, nosotros, hacíamos los deberes y nos íbamos a la calle a
jugar. Hoy en día no, acaban la jornada escolar y les endosan algo y, por
supuesto, con la exigencia de que sean buenos, o a ser posible los mejores, en
lo que hagan. Vaya panorama.
Por otra parte, están ocupados en largas sesiones de televisión (a
veces para que no molesten) que los bombardean con imágenes inadecuadas y les
dan una idea desdibujada de la realidad, fomentando estilos de conducta que
hacen insensible frente a la violencia. Numerosos estudios, la mayoría derivados
de la Teoría del aprendizaje social, demuestran que la televisión puede causar
trastornos emocionales en los niños. El gobierno de Estados Unidos espera un
aumento sin precedentes de delincuentes juveniles durante las dos primeras
décadas del siglo XXI. Los videojuegos constituyen una fuente adicional de
agresividad puesto que son cada vez más violentos. A pesar de ello, son los
juguetes más vendidos. EL MODELO FAMILIAR En el entorno
familiar se aprenden los primeros valores y pautas básicas de aprendizaje. Los
padres se convierten, así, en un punto de referencia fundamental para los hijos.
Que el modelo de familia está en crisis es evidente, básicamente porque ya no es
capaz de acoger las diferentes situaciones y expectativas personales. El modelo
tradicional se ha visto sustituido por un sinnúmero de variantes donde los roles
son cada vez más difusos, difíciles de definir y de consensuar. Los datos más
recientes indican que el número de procesos de separaciones y divorcios ha
aumentado en España cerca de un 50% a partir de 1990. Si, además
consideramos que la familia es, en la actualidad, el ámbito en el que más
violencia se registra (seguramente fruto del grado de estrés al que están
sometidos los padres), tenemos el caldo de cultivo perfecto de la desorientación
infantil que, como veremos más adelante, se expresará preferentemente con
elevados índices de violencia, agresividad, angustia y desasosiego emocional,
todas muy propias de Escorpio. Otro factor importante a considerar es
que la mayoría de los niños no tienen hermanos: de los más de 12 millones de
hogares españoles, sólo en 936.000, dos niños tienen opción de descubrir el
mundo juntos. La palabra hermano parece que en la actualidad tienen más
connotaciones religiosas que carnales. Pero eso sí, tienen muchos hermanos
postizos, tamagotchis, furbys o memeces por el estilo que cuidar, o para
compartir el escaso tiempo libre del que disponen.
El niño es un ser social que necesita relacionarse con otros seres al
margen de sus padres que, por mucho que se esfuercen nunca pueden sustituir a un
colega de juegos de corta edad. Es más, las relaciones entre hermanos, siempre
ambivalentes y sujetas a algún grado de tensión, constituyen la base y la
referencia primordial de las relaciones futuras (casa 3) a todo nivel. En
definitiva, los hijos únicos suelen ser más independientes y egoístas y suelen
tomar sus decisiones sin tener en cuenta al grupo y con menos necesidad de
participar en actividades comunes. Plutarco decía que los niños, hasta
los 7 años (fin de la etapa lunar), debían estar bajo el cuidado de sus madres,
no de sus padres, y sólo a partir de esa edad debían ser puesto a cargo de los
preceptores. En la actualidad, a los 3 años ya van al colegio y previamente ya
han estado aparcados en la guardería, cuidados por canguros o por los abuelos
desde mucho tiempo antes. EL MODELO ESCOLAR Hoy en
día, en el colegio impera la ley el más fuerte, la violencia y la indisciplina
(el colegio-cuartel ya no existe). Los maestros se ven impotentes para controlar
esta situación y, realmente, disponen de pocos mecanismos. Casos de profesores
agredidos suelen verse con periodicidad. En Francia, sin ir más lejos, han
contratado guardias de seguridad en vez de más profesores y pretenden imponer el
estudio de la moral (antes se le llamaba urbanidad). No contentos con estas
medidas han puesto en marcha un plan de intervención inmediata de la policía en
los centros escolares en caso de conflicto. El fracaso escolar no es
más que la consecuencia de toda esta situación y el reflejo de este mal
endémico. La situación de España es extremadamente inquietante porque se ha
convertido en el paraíso del fracaso escolar. Un fracaso que afecta a un 26% de
los jóvenes que cursan educación básica, rebasando en 6 puntos la media europea
de no aptos en el sistema educativo obligatorio. Seguramente, las causas de este
desalentador panorama son multifactoriales: desconcierto familiar, sociedad
competitiva, futuro incierto, roles hombre/mujer en proceso de cambio, etc. En
conjunto, todos estos factores propician conflicto e inseguridad en los
escolares, que intentan superar usando la violencia. La falta de respeto hacia
los demás y la dificultad en las habilidades sociales son determinantes en estas
generalizadas actitudes violentas.
El hecho de vivir en un mundo bombardeado de datos cambiantes y
crecientes (casa 3) propicia una empanada mental, porque el exceso de
información crea individuos sin criterio, desorientados, incapaces de hacer una
síntesis y cribar la información para extraer lo verdaderamente útil.
Finalmente, esto se traduce en una dificultad manifiesta para tomar una
decisión o elaborar juicios propios (casa 9): a mayor número de datos, mayor
número de posibilidades de equivocarse y esto provoca una angustia que puede
degenerar en fobia. LAS PATOLOGIAS DEL MOMENTO Cada
generación experimenta patologías y fobias relacionadas con los tiempos que les
toca vivir. Los niños de hoy, no solo tienen las clásicas fobias, las que han
existido siempre, sino que, además, son susceptibles de ser atrapados por las de
nuevo cuño. Ahora están de moda las fobias sociales: miedo a no dar la talla en
clase, trastornos de evitación, ansiedad de separación, tecnofobia, etc.
Astrológicamente, sabemos que la etapa lunar (0-7 años) es la de mayor
asimilación a todo nivel y la que sustenta y moldea la personalidad, la
conducta, la adquisición de hábitos, etc. Por tanto, todo lo que suceda en esta
etapa es una marca hecha a fuego que condicionará el destino. Todos los
problemas de conducta se generan en esta etapa y la mayoría de fobias gestadas
en la infancia perduran en la edad adulta. Ahora, en el inicio del siglo XXI, en
una cambiante y tecnificada sociedad que apuesta por la competitividad y que
vive obsesionada más por factores estéticos que éticos, es natural que el niño
pueda llegar a sentirse asfixiado y, consecuentemente, desarrollar un miedo
paralizante por no poder llegar a ser todo lo brillante y perfecto como se
espera de él. Lo precedente explica el aumento vertiginoso de casos de
depresión infantil. La niñez siempre se ha identificado como un período feliz
porque desde la perspectiva adulta el niño parece que no tiene razones para
deprimirse y esto, evidentemente, es un error. Seguramente que Freud tuvo mucho
peso en esta visión al considerar la depresión como una pérdida de estima del
ego, para acto seguido afirmar que el ego no se constituía hasta la pubertad.
Consecuentemente, los niños no pueden perder aquello que no tienen. Genial.
Sin embargo, si consideramos que los niños actuales soportan las mismas
o más tensiones que los adultos, que viven sujetos a ritmos insanos y que,
además, su nivel de maduración no les permite asimilar e interpretar
adecuadamente lo que sucede a su alrededor, podremos entender los niveles de
depresión que se registran en la población infantil y que se manifiestan en
forma de tristeza, apatía, enfermedades psicosomáticas, irritabilidad,
desobediencia, etc. Si valoramos, por otra parte, que los niños no siempre
tienen a mano a sus padres, básicamente porque trabajan todo el día para pagar
la hipoteca, para que les enseñen a jugar y a procesar y expresar sus emociones,
tenemos todos los ingredientes que fomentan el aislamiento y una expresión
mórbida del mismo. En suma, los niños están sujetos a los mismos cuadros de
estrés que los padres y la depresión que manifiestan evidencia preferentemente
una falta de cariño. Un 40 % de los niños sufren estrés y un 9%
depresión, fruto de una agitada vida social (neurosis colectiva). Resulta
alarmante ver las estadísticas de suicidios y verificar como desde 1990 se ha
incrementado la tasa de suicidios infantiles y curiosamente ha disminuido la de
adultos. Para meditar. Otra curiosa patología muy de moda es el síndrome
de hiperactividad, que afecta más a los niños que a las niñas (es marciano) y
que porcentualmente se va incrementando. Se calcula que sobre un 5% de la
población escolar es hipercinética. Los niños hiperactivos plantean numerosos
problemas tanto a sí mismos como a los que les rodean. Las alergias
alimenticias también son muy comunes y, usualmente, producen sobrepeso,
irritabilidad, fatiga, etc. Suelen ser consecuencia de una dieta desequilibrada
y carente de los nutrientes óptimos para un desarrollo armónico y de un exceso
de comida basura en las dietas infantiles. También coopera el hecho de que un
gran porcentaje de niños come sin ningún tipo de control de los padres, por
diferentes causas. En fin, este es parte del mundo que le toca vivir a
esta generación de Plutón en Escorpio. Una generación que apenas tiene tiempo
para lo lúdico, y ya sabemos que si no hay juego, no hay creatividad. A este
paso, podremos tener muchos ingenieros, pero puede que falte gente con ingenio.
Por Ismael Gil
ismael-g@terra.es www.ismaelgil.com www.cyklos.net
|
|
El Blog
Calendario
| <<
Febrero 2008
|
| L | M | Mi | J | V | S | D |
| |
|
|
|
1 | 2 | 3 |
| 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 |
| 11 | 12 | 13 | 14 | 15 | 16 | 17 |
| 18 | 19 | 20 | 21 | 22 | 23 | 24 |
| 25 | 26 | 27 | 28 | 29 | | |
Alojado en
|